Compartir la basura

Febrero 27, 2008
A veces parece que no tenemos suficiente con la basura que generamos, que nos empeñamos también en recoger la basura de los demás. Me refiero a compartir los problemas de nuestra gente.

¿Es inevitable sentir empatía respecto a las personas más cercanas? Creo que si, que es muy difícil, pero que hay que encontrar un equilibrio porque de otro modo sus dificultades se convierten en las nuestras, y no sólo eso, sino que al creer que son nuestras tendemos a querer resolverlas nosotros mismos. Pensamos ‘yo esto lo solucionaría así de fácil’, o cosas del estilo ‘¡pero menuda chorrada! eso lo arreglo yo…’. No nos damos cuenta de que en vez de ayudar a tirar la basura no paramos de consumir y amontonar más mierda en casas ajenas.


Como compartir está bien pero no siempre es la solución, el compromiso más acertado que hay que tomar es ayudar a tirar la basura, es decir, limitarnos a aconsejar y ayudar, pero no pretender meter nuestras narices en la bolsa del vecino para saber qué es lo que deshecha.


Lucha de egos

Febrero 26, 2008
Como casi todos, uno tiene que pasar por una fase de su vida que no sirve para nada (o casi nada) que es la fase universitaria. No es que no sirva en sí misma, sino que esta muy mal orientada, y como esto no cambie nos vamos a quedar sin universitarios. Por otra parte y aunque parezca una contradicción me parece algo por lo que hay que pasar, como la mili de nuestros padres, que era una soberana equivocación, pero en la que se aprendían principios que nos forman como personas: el compañerismo, la amistad, la generosidad… amén de otros que nos formaban como animales: manejo de armas, la obediencia irracional, la sumisión, la humillación…

En otra ocasión me extenderé con algunas ideas sobre la universidad, pero vamos al grano. El otro día tuve una revisión de examen de una asignatura. La cosa no pintaba bien cuando antes de que llegara la hora de la revisión ya estabamos más de cien personas haciendo cola como si regalaron algo. Tras cuatro horas de espera que no consiguieron disuadirme de mi propósito, conseguí que me entregaran el examen para ver como me habían puntuado. Cuando lo tuve en mis manos solicité la presencia de la profesora para que me explicara por qué estaba mal la solución que yo había propuesto. En clase habían hecho himcapié en que había distintas formas de resolver este problema concreto (se trataba de hacer un diagrama) siempre y cuando éste estuviese correspondientemente explicado. Ahora bien, todos los que estábamos en la revisión teniamos automaticamente la mitad de la puntuación de ese ejercicio por el hecho de no haber propuesto una solución identica a la de la profesora. Varios insintimos en que la nuestra era correcta, estaba bien explicada y era completa (resolvia el problema propuesto en el enunciado), explicandoselo además de palabra a ella.

En este punto es en el que se inició lo que voy a llamar una Lucha de Egos. Por una parte estábamos los estudiantes que lo único que queríamos era una corrección justa, y por otra estaba la profesora que abrumada por los argumentos y la insistencia de los alumnos inició una guerra que teníamos de antemano perdida. Se atrincheró en el argumento de que no podíamos cuestionar su solución, cosa que en ningún momento hicimos, y sentenció que no era objeto de reclamación cualquier aspecto que tuviera que ver con ese apartado del examen. Creyó que los alumnos estabamos cuestionando al maestro, cosa que podríamos haber hecho, pues durante el curso hizo patente su completa incompetencia y desconocimiento de la asignatura, y se sintió herida en su orgullo, optando por una postura cerrada que ocultase su total incapacidad para entender cualquier argumento que no saliese masticado de la solución que presumiblemente había sacado de un libro.

A veces parece que no tratemos con personas, sino con animales en celo que marquen su territorio para que su raza prevalezca. ¡Joder!, si es que somos animales.


Dios no existe

Febrero 24, 2008
Voy a exponer un argumento irrefutable acerca de la no existencia de Dios. “Si Dios existiera querría que fuésemos felices y nos proporcionaría a cada uno las herramientas para que lo fuéramos e hiciésemos de éste, un mundo a su imagen y semejanza, es decir, perfecto”.

En mi caso esa herramienta es muy simple: dinero. Si tuviese todo el que me hiciera falta para cubrir mis necesidades básicas y sobre todo las que no lo son, no haría sólo bien a mí mismo sino a los demás. En primer lugar haría que yo fuese mejor persona, puesto que al no tener necesidad de conseguir dinero, no perdería el tiempo trabajando y dedicaría todo ese tiempo desperdiciado en cultivarme como individuo y en ayudar a los demás. Ejercitaría tanto mi físico como mi intelecto. Emplearía mi mente no para obtener conocimientos para desarrollar mi trabajo, puesto que ya tendría sustento, sino que lo haría en aquellas actividades que me hicieran feliz y que hicieran felices a las demás personas.

El dinero no solamente sirve para cubrir nuestras necesidades, sino que también crea necesidades: la necesidad de compartir, de ayudar, de disfrutar de la vida, de ser felices… Espero que ‘Alguien’ me escuche y me haga feliz.

Amén.


La espiral de la mierda

Febrero 21, 2008
¿Qué pasa cuando en tu relación no haces más que hablar de los problemas? Pues lógicamente que tu relación se convierte en un problema. Es lo que llamo “la espiral de la mierda”.

¿No os ha pasado que alguna vez habéis pisado una mierda y a partir de ahí no haces más que pisar mierdas y hablar de pisar mierdas? Da igual que tengas 20 años cuando pisas tu primera cagada de perro (quiero creer que sea de can), a partir de ahí pisarás multitud de excrementos más y lo que es peor, todo el mundo que te rodea estará maldito y comenzará a tropezarse con heces allá donde se encuentre.

También pasa lo mismo cuando conoces al alguien que vive en tu ciudad pero que nunca antes habías visto. De repente empezarás a encontrártelo en la cola del cine, paseando por el mismo sitio por el que llevas haciéndolo años… Es más, descubrirás que tienes multitud de amistades y de vivencias en común, posiblemente hayáis ido al mismo instituto y salido por los mismos bares. En esos momentos estás abocado a compartir el resto de tu existencia con esa persona que hasta hace unos momentos era una perfecta desconocida para ti.

Y ahora nos metemos en el meollo del asunto, que es cuando con tu pareja no paras de comentar tus preocupaciones, tus problemas, tus miedos. De acuerdo que es básico tener una relación de confianza y una persona en la que apoyarse, pero también es verdad que los problemas atraen los problemas y de repente sin darte cuenta te hallas en una espiral de dificultades que antes no parecían existir, y de hecho no deberían existir. Empiezas a estar irascible por cosas que antes no dabas importancia, buscas rallarte por cosas absurdas, porque realmente te enganchas a la sensación de tener tu cabeza llena de mierda. Y lo que es peor, cuando tu mente está tranquila buscas cosas que te hacen estar alterado. Aquí es donde estamos perdidos y donde no reparamos en que no tenemos ni puta idea de qué va esto de tener pareja, de compartir tu vida con una persona. No nos damos cuenta de que hay que disfrutar de la persona que tenemos a nuestro lado, que hay que aprovechar que alguien nos aguanta y nos da la oportunidad de evadirnos del mundo real y disfrutar de ese mundo que hemos creado y donde sólo hay cabida para nosotros dos, ese espacio en el que nos sentimos protegidos al igual que lo estábamos en el vientre de nuestra madre y donde todo es posible.


Tirando la basura

Febrero 20, 2008

Este blog nace por la necesidad de escupir por la boca toda la basura que se almacena en mi cabeza y puesto que no estoy dispuesto a ensuciar, qué mejor idea que crear este estercolero que será el espacio en el que exponga las inquietudes, ralladas, ideas, enfados, alegrías y reflexiones de una persona corriente.

A veces estaréis de acuerdo y otras veces pensaréis que menudo zoquete el que escribe estas lineas, pero nada mas lejos de la realidad, mi única intención es depositar mis pensamientos en este espacio para dejar hueco en mi cabeza para la demás basura. Os invito a que arrojeis también vuestra mierda aquí, que hay sitio para todos.