Compartir la basura

A veces parece que no tenemos suficiente con la basura que generamos, que nos empeñamos también en recoger la basura de los demás. Me refiero a compartir los problemas de nuestra gente.

¿Es inevitable sentir empatía respecto a las personas más cercanas? Creo que si, que es muy difícil, pero que hay que encontrar un equilibrio porque de otro modo sus dificultades se convierten en las nuestras, y no sólo eso, sino que al creer que son nuestras tendemos a querer resolverlas nosotros mismos. Pensamos ‘yo esto lo solucionaría así de fácil’, o cosas del estilo ‘¡pero menuda chorrada! eso lo arreglo yo…’. No nos damos cuenta de que en vez de ayudar a tirar la basura no paramos de consumir y amontonar más mierda en casas ajenas.


Como compartir está bien pero no siempre es la solución, el compromiso más acertado que hay que tomar es ayudar a tirar la basura, es decir, limitarnos a aconsejar y ayudar, pero no pretender meter nuestras narices en la bolsa del vecino para saber qué es lo que deshecha.

Escribe un comentario