Estaba yo pensando en lo que se les dice a las personas que son muy buenas. ‘Es tan bueno que no es capaz de matar ni a una mosca’. Entonces buscando las distintas expresiones que hay con las moscas, para vuestro deleite he encontrado esta joya en Youtube.
A veces parece que no tenemos suficiente con la basura que generamos, que nos empeñamos también en recoger la basura de los demás. Me refiero a compartir los problemas de nuestra gente.
¿Es inevitable sentir empatía respecto a las personas más cercanas? Creo que si, que es muy difícil, pero que hay que encontrar un equilibrio porque de otro modo sus dificultades se convierten en las nuestras, y no sólo eso, sino que al creer que son nuestras tendemos a querer resolverlas nosotros mismos. Pensamos ‘yo esto lo solucionaría así de fácil’, o cosas del estilo ‘¡pero menuda chorrada! eso lo arreglo yo…’. No nos damos cuenta de que en vez de ayudar a tirar la basura no paramos de consumir y amontonar más mierda en casas ajenas.
Como compartir está bien pero no siempre es la solución, el compromiso más acertado que hay que tomar es ayudar a tirar la basura, es decir, limitarnos a aconsejar y ayudar, pero no pretender meter nuestras narices en la bolsa del vecino para saber qué es lo que deshecha.
Voy a exponer un argumento irrefutable acerca de la no existencia de Dios.“Si Dios existiera querría que fuésemos felices y nos proporcionaría a cada uno las herramientas para que lo fuéramos e hiciésemos de éste, un mundo a su imagen y semejanza, es decir, perfecto”.
En mi caso esa herramienta es muy simple: dinero. Si tuviese todo el que me hiciera falta para cubrir mis necesidades básicas y sobre todo las que no lo son, no haría sólo bien a mí mismo sino a los demás. En primer lugar haría que yo fuese mejor persona, puesto que al no tener necesidad de conseguir dinero, no perdería el tiempo trabajando y dedicaría todo ese tiempo desperdiciado en cultivarme como individuo y en ayudar a los demás. Ejercitaría tanto mi físico como mi intelecto. Emplearía mi mente no para obtener conocimientos para desarrollar mi trabajo, puesto que ya tendría sustento, sino que lo haría en aquellas actividades que me hicieran feliz y que hicieran felices a las demás personas.
El dinero no solamente sirve para cubrir nuestras necesidades, sino que también crea necesidades: la necesidad de compartir, de ayudar, de disfrutar de la vida, de ser felices… Espero que ‘Alguien’ me escuche y me haga feliz.